¿Saben ustedes que en Chile, de cada 1000 niños que nacen, 1 a 2 son sordos y la mayoría de las veces por causas desconocidas? Así lo demuestran los seguimientos efectuados en nuestro país por algunas instituciones de salud privadas, como el Hospital Clínico de la Universidad Católica.
La sordera o hipoacusia, detectada tardíamente, es una discapacidad que no sólo afecta la comunicación oral y el desarrollo del lenguaje en el niño, si no que también dificulta y retrasa todo su desarrollo posterior como individuo, en las áreas cognitivas, emocional y social.
La detección temprana, ojalá en el primer mes de vida y antes del año, puede cambiar el futuro de su hijo.
Si tiene un recién nacido, tome precauciones, háblele del tema a su médico (pediatra u otorrino) y exija los exámenes auditivos específicos como medida de prevención.
Ponga especial atención en los factores de riesgo que le señalaremos a continuación, y si existe más de uno de ellos, no espere.
Como padres, pueden y deben colaborar en la detección precoz de su hijo.
Tenga presente que los exámenes audiológicos son los únicos que pueden descartar, de manera segura, la existencia de una pérdida auditiva. |
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